Cosechadoras usadas: ¿En qué debes fijarte antes de comprar?


Aunque parezca pronto para hablar de cosechadoras no lo es. Si estás pensando en comprarte una para la próxima cosecha ahora es el momento de comenzar a mirar. Las cosechadoras son máquinas muy caras y comprar una cosechadora usada puede ser una buena opción en muchos casos. En el mercado de segunda mano se pueden encontrar cosechadoras de calidad y en buen estado por un precio razonable.

Para conseguir la máquina perfecta es importante tener en cuenta unos cuantos puntos importantes. En este artículo vamos a hablar sobre aquello más importante a tener en cuenta al comprar una cosechadora usada.

Elección de la cosechadora

Al comprar una máquina usada lo principal es buscar en distintas fuentes como concesionarios, revistas agrícolas, páginas web de segunda mano, etc.

Las cosechadoras de ocasión más asequibles pueden ser modelos antiguos de los que es difícil encontrar algunos repuestos. Es por eso que al buscar una máquina se tiene que tener muy claro si la máquina que nos gusta se adapta a nuestras necesidades y posibilidades, tanto agrícolas como económicas.

Una cosechadora según el tipo de cultivo

Con una misma cosechadora se pueden recoger la mayoría de cultivos para grano aunque se debe adaptar la máquina a los cultivos. Las modificaciones principales son:

  • Cambios en el corte: maíz, girasol, colza y cereales de invierno requieren de diferentes cortes. No obstante, es posible cosechar colza con un corte de cereal de invierno añadiendo solo sierras en los lados.
  • Cambios en piezas internas: para cosechar cultivos de grano grande (por ejemplo maíz) es necesario tener cóncavos con separaciones grandes. Para cereal o semillas pequeñas, en cambio, el cóncavo tiene una separación más estrecha.

Como podemos ver se tienen que realizar cambios importantes para cosechar distintos cultivos. Por eso es interesante ver si la máquina en la que nos hemos fijado los tiene además de comprobar que tenga un precio razonable.

Además del cultivo, al elegir el tipo de máquina también se tiene que tener en cuenta el manejo de residuos. Si empacas la paja y la sacas del campo no hay problema. Si tu intención es dejar el residuo en el campo es importante comprobar que la máquina tenga picador de paja. También es interesante que la máquina venga provista de un esparcidor de granzas. De este modo se facilita el nacimiento de las malas hierbas y el ricio permitiendo un mejor control la siguiente campaña.

El tamaño de la cosechadora

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el tamaño de la máquina a elegir. En internet, se pueden encontrar máquinas muy grandes a un precio asequible pero no siempre mas grande es mejor. Si se cosecha poca superficie o se tienen campos pequeños esas máquinas pueden no ser la mejor opción.
Antes de empezar a buscar, es importante decidir la medida del corte necesario para nuestros campos. Según la anchura de corte, sabremos la capacidad de trilla y separación que necesitamos. Todas las máquinas necesitan un flujo de mies constante. Máquinas con gran capacidad de trilla y separación con cortes pequeños deben avanzar a mucha velocidad. En algunas zonas eso puede ser inviable. Por lo contrario, máquinas pequeñas internamente con cortes anchos nos harán avanzar lentamente. Avanzar a poca velocidad aumenta el riesgo de perder grano mezclado con la paja.

El presupuesto

Hasta aquí hemos visto algunos aspectos para saber cómo debería ser la cosechadora, pero lo que va a tener más peso en nuestra decisión va a ser el presupuesto disponible. La cosechadora es una herramienta de trabajo y como tal se tiene que amortizar. Por eso es muy importante echar cuentas y tener claro cuál es el presupuesto máximo.
Nuestro máximo, debe ser menor al coste de contratar a un maquilero durante el período que usaremos la máquina. Es decir, si anualmente un maquilero nos cobra 5000€ por cosechar las fincas y compramos una máquina por utilizarla 10 años, nuestro máximo no debe pasar de 50.000€. De esta forma tenemos en cuenta nuestra mano de obra, combustible, averías, etc. Si pasamos de este máximo, es mejor contratar a alguien para que nos haga el trabajo.

Como bien sabéis, cuanto más dinero, vamos a encontrar máquinas más modernas, más equipadas y menos usadas. De todos modos, debemos establecer un límite inferior. Si el presupuesto solo te alcanza para cosechadoras viejas, poco tecnificadas, sin aire acondicionado y muy desgastadas, es muy posible que compres un nido de averías y que trabajar con ella sea un calvario.

Inspección de las cosechadoras usadas

Una vez has encontrado varias máquinas que se adaptan a tus necesidades y que te cuadran de presupuesto, es el momento de inspeccionarlas antes de la compra. Es importantísimo inspeccionar varias máquinas a la hora de comprar. La primera puede no ser la buena.

Hay diferentes puntos clave de las cosechadoras de ocasión que se deben mirar para conseguir una buena máquina.

El aspecto general de la cosechadora

Es básico saber cómo de usada está la máquina. Mirar las horas que lleva de motor y de trilla nos informa de eso. Que lleve pocas horas es bueno pero no asegura una máquina de calidad. Es posible que la cosechadora no haya estado bien cuidada o haya sufrido algún accidente. Una inspección de aspecto general de la máquina es básico para determinar eso. Una máquina repintada es posible que haya sufrido algún accidente o que haya estado mal conservada. Antes de vender los compradores ponen bonitas las máquinas para vender por un mejor precio.
También es importante mirar si hay alguna abolladura importante o si hay óxidos.

Probar con el motor encendido

Pedir que arranquen el motor y comprobar el buen funcionamiento de todas las partes de la cosechadora (corte, trilla, etc.) es muy útil para evitar llevarse sorpresas a casa. Además, con la máquina en funcionamiento se puede comprobar que no haya ruidos sospechosos. Mirar que todas las poleas y mecanismos  interiores funcionen bien y estén en buen estado es también importante. El desgaste de piezas vitales conlleva grandes gastos en repuestos y por eso en el momento de la compra deben estar en buen estado.

No dudar en preguntar mucho al vendedor

Tanto si la maquinaria se compra a un particular como a un comercial es importante hacerle preguntas.  Saber cómo se ha usado la máquina, averías que ha tenido, donde la ha guardado… nos ayudará a decidir. Además es interesante ver si nos intenta engañar o si es una persona honesta. De todos modos, el vendedor te debe dar confianza ya que si no es así puedes lamentar la compra durante varios veranos.

Como todo agricultor innovador, querrás llevar de la mejor forma el control de tus cultivos y saber cómo hacer tu explotación más rentable, ¿verdad? Agroptima es tu aplicación. ¿Todavía no la has probado?

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