Mejorar tu explotación con nuevos cultivos: Puntos a tener en cuenta y casos de éxito


Plantearse la opción de producir nuevos cultivos es algo que todo agricultor innovador debería hacer para mejorar su explotación. ¿Cuáles son los puntos claves a tener en cuenta al introducir nuevos cultivos? Te explicamos dos casos reales de éxito.

La necesidad de introducir nuevos cultivos en la explotación para el agricultor se debe a dos motivos:

  1. Por un lado el nuevo cultivo debe aportarnos un valor agronómico, ya sea porque rompe el ciclo de determinadas plagas, mejora las propiedades del suelo, o incluso porque nos ayuda a cumplir con el Greening.
  2. Además de lo anterior, el nuevo cultivo debe ofrecernos una buena rentabilidad económica. Ya sea porque permite ahorrar costes en las operaciones o porque las producciones / precio de venta son más elevados.

Qué hay que tener en cuenta a la hora de considerar un nuevo cultivo:

  • Clima: es el principal limitante a la hora de encontrar nuevos cultivos. Cada agricultor conoce perfectamente el clima de su zona y sabe qué limitaciones o puntos fuertes tiene para que sus cultivos y variedades se adapten correctamente.
  • Mecanización: el nuevo cultivo se debe trabajar con unas herramientas parecidas a las existentes a la explotación, o que con pocas modificaciones en la maquinaria lo puedas trabajar correctamente. Si hay que invertir en nuevos equipos específicos para el cultivo hay que plantearse si la inversión va a ser rentable.
  • Comercialización y rentabilidad: Finalmente, el punto clave es que además de que el margen que deje el cultivo en €/ha sea elevado, debe existir un comprador del producto en la zona, o tener claro cómo y a quién se va a comercializar antes de la primera cosecha.  

Todos sabemos que es difícil encontrar cultivos alternativos que cumplan con todos los requisitos mencionados y sea viable su producción en la zona donde te encuentras, pero el mundo vegetal es inmensamente grande y casi siempre nos ofrece opciones.

Te presentamos dos casos de éxito de cultivos que se están estableciendo muy bien en las zonas donde se han introducido y que seguro que tienen mucho futuro.

Cultivo de camelina

Camelina: alternativa a las zonas de secano

La Camelina es una planta de la misma familia que la colza (Brasicáceas) y sus granos se utilizan para la producción de aceites y harinas.

Las ventajas que presenta respecto a la colza, mucho más extendida, son la posibilidad de siembras tardías (octubre-noviembre) porque soporta bien el frío, resistencia a la sequía y menos susceptibilidad a las plagas, lo que permite un ahorro importante  en el gasto de fitosanitarios.

Este cultivo ya lleva unos años introduciéndose en zonas de secano como Castilla y León y Cataluña, y constituye una excelente rotación a los cereales de invierno, además de una buena rentabilidad.

Reportaje sobre la Camelina en el programa Surcos Castilla y León

Fuente: Innovagri

Pasto siambasa: revolución forrajera

El Pasto Siambasa es un cultivo forrajero de la familia de las gramíneas que se está  dando a conocer e implementando en la zona de Andalucía y este año se han sembrado las primeras hectáreas en el Valle del Ebro.

La semilla es de origen Tailandés y se presenta como un cultivo de altas producciones y calidades. En regadío se obtienen hasta 5 cortes al año, con unas producciones alrededor de las 25 t/año de materia seca y con un contenido en proteína que está entre el 18 y 20 %.

Respecto al forraje por excelencia en España (la alfalfa) el pasto siambasa es de fácil recolección y menos susceptible a las plagas y enfermedades. Probablemente veremos en los próximos años como este nuevo cultivo se introduce en muchas explotaciones agrícolas y ganaderas.

Reportaje sobre el Pasto Siambasa en Innovagri

Si estás incorporando nuevos cultivos en tus rotaciones no olvides llevar todo su seguimiento con Agroptima para analizar qué te sale más a cuenta y hacer tu explotación más rentable.

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