Resistencias a los herbicidas: un problema que vale más prevenir que curar


Los herbicidas han sido la clave durante años para el control de las malas hierbas en los cultivos extensivos. Pero en algunas zonas ciertos productos están perdiendo efectividad que antes tenían: son las denominadas resistencias de las malas hierbas. En este artículo te explicamos qué son, cómo hacerles frente y sobretodo, cómo prevenirlas.

Hace ya algunos años que se están detectando algunos productos que dejan de ser efectivos en determinadas parcelas, algunas especies de malas hierbas se resisten a morir. El uso continuado de los mismos productos desemboca en la aparición de resistencias a ciertos herbicidas de determinadas poblaciones de malas hierbas.

Además, la siembra directa, que año tras año va ganando adeptos, y en la que el control de las malas hierbas depende aún más de los herbicidas, es un factor que contribuye a aumentar la posibilidad de desarrollar resistencias en algunas especies de adventicias.

¿Qué son las resistencias a los herbicidas?

Es la capacidad de una población de malas hierbas a sobrevivir a un tratamiento concreto, y que esta capacidad la mantengan las generaciones siguientes. Hay que dejar claro que la causa de la resistencia no es el propio producto fitosanitario, si no la presión de selección que se ejerce encima de la población de malas hierbas que tenemos en la parcela.

Existen dos tipos de resistencias:

  • La que va ligada al modo de acción del herbicida (Target Site Resistance, TSR)
  • Las que no están directamente asociadas al modo de acción del herbicida (Non Target Site Resistance, NTSR). Estas últimas presentan una mayor complejidad y no están tan estudiadas.

Para ponerte en contexto de la problemática que representan las resistencias en nuestro país, actualmente ya se han detectado poblaciones de Vallico (Lolium rigidum) capaces de sobrevivir a más de veinte materias activas actualmente utilizadas en el cultivo de los cereales, con hasta siete mecanismos de resistencia diferentes.

Otras especias que en algunas zonas también se están convirtiendo en problemáticas son la amapola (Papaver Rhoeas), Bromo (Bromus spp.) o la avena loca (Avena spp.).

Hacer frente a una problemática global desde nuestras explotaciones

La mejor opción para luchar contra las resistencias está en tus manos, y es la prevención: evitar que las malas hierbas que tenemos en nuestras parcelas se vuelvan resistentes.

¿Cómo hacerlo?

Pues haciendo lo que nos proponen los principios de la Gestión Integrada de Plagas, alternando los medios de lucha químicos con todos los métodos culturales para hacer frente a las plagas de nuestros cultivos. A continuación te mencionamos las técnicas más imortantes:

  • Utilizar herbicidas con distintos modos de acción: de esta forma se reduce la presión de selección, y con ella el riesgo de aparición de resistencias. El Herbicide Resistance Action Comitte (HRAC) dispone de una clasificación de los distintos modos de acción de las materias activas. En Agroptima, te hemos preparado esta tabla para que conozcas en qué grupo están los productos que utilizas, y comprobar si los puedes alternar con productos de otros grupos.

No te pierdas nuestra tabla de herbicidas, en la que podrás comprobar a qué grupo pertenecen los herbicidas que normalmente usas y elegir otros productos alternativos con los que tendrás una mayor eficiencia en tus tratamientos.  

  • Rotación de cultivos: Alternar cultivos amplía el margen de utilización de herbicidas con distintos modos de acción. Además, siempre que sea posible, hay que combinar cultivos de siembra otoñal con otros de siembra de primavera. Así, los trabajos de preparación del terreno realizados en distintas fechas ayudan a la eliminación de las malas hierbas más persistentes. Descargar Tabla Grupos Productos Fitosanitarios.
    La colza constituye un excelente cultivo para las rotaciones con los cereales, al igual que otros cultivos como guisantes, yeros, habas, etc…
  • Romper el ciclo de las malas hierbas: para combatir las malas hierbas, es fundamental conocer su ciclo biológico y utilizar métodos alternativos para romper el ciclo las especies más problemáticas. Por ejemplo, una labor superficial inmediatamente después de la cosecha puede favorecer la germinación de semillas de vallico, y su eliminación antes de la siembra.
  • Sembrar semilla certificada: cómo comentamos en este post, el uso de semilla certificada nos asegura que no diseminamos semillas de malas hierbas por nuestros campos.

Vale más prevenir que curar

Hay que tomar conciencia del problema de las resistencias antes de encontrarnos con él, puesto que una vez tenemos el problema, ponerle solución es mucho más complicado. La gestión integrada de plagas es la mejor solución, hay que considerar todas las alternativas antes de hacer un tratamiento químico.

Además de tener todo esto en cuenta, recuerda que cuando hagas tus tratamientos fitosanitarios, debes apuntarlos en el cuaderno de explotación. Agroptima, te lo pone fácil, y además de hacerte el cuaderno en un clic te ayuda a llevar un control de toda tu explotación. ¡No lo pienses más y pruébalo gratis durante 15 días!  

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Si quieres más información sobre la resistencia a herbicidas de las malas hierbas la puedes encontrar en:

Artículo: Cómo combinar los herbicidas en cultivos extensivos para prevenir resistencias. J. M. Montull, J. M. Llenes, A.Taberner. En Vida Rural nº 361.
Web de la Sociedad Española de Malherbología
Web del HRAC (Herbicide Resistante Action Comitte)
Guía de GIP para cereales del MAGRAMA

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