Análisis de suelos agrícolas: guía práctica para hacer un buen análisis del suelo


Sabemos que a muchos de vosotros os preocupa hacer una buena fertilización. Para conseguirlo hacer análisis de suelos agrícolas al empezar la campaña es muy importante. Por este motivo en este artículo te hablaremos de los análisis de suelos: como hacerlos, con qué frecuencia, qué parámetros analizar y cómo interpretar los resultados.

Análisis de suelos agrícolas

Los análisis de suelos nos ayudan a conocer nuestro suelo y saber de qué nutrientes dispone para el cultivo. Un análisis de suelo puede ser muy extenso e incluir muchos parámetros. A veces nos puede parecer que necesitamos saberlo todo pero cada análisis tiene un coste. Por esto es importante tener claro qué parámetros analizar y cada cuanto analizarlos.

Para conseguir un buen análisis es básico coger bien las muestras. No es lo mismo analizar la superficie del suelo que el suelo a 60 o 90 cm de profundidad

Tampoco es lo mismo el suelo de una zona llana que el suelo de un campo en pendiente. Por este motivo es también muy importante hacer una buena planificación antes sacar las muestras.

Vamos a desgranar todos los puntos básicos a tener en cuenta a la hora de hacer análisis de suelo.

Muestreo de las parcelas

Para que el resultado sea fiable y representativo de una parcela se deben recoger bien las muestras.

Es importante no mezclar zonas con diferencias de textura ya que esto provoca variaciones en otros parámetros del suelo. Igualmente es importante no mezclar tierra de parcelas que se manejan de forma distinta. Es decir, no mezclar una parcela que se abona frecuentemente con purín con otra que se abona con abono mineral o una que se labra con una en la que se realiza siembra directa.

Dentro de una misma parcela o grupo de parcelas con un suelo más o menos homogéneo también existe una cierta variabilidad. Por eso es importante recoger muestras de más de un punto de la parcela o grupo de parcelas. Según la forma y tamaño de tu campo veras la mejor forma de recoger las muestras.

Como mínimo deberías obtener sub-muestras de 3 puntos distintos por parcela. En parcelas grandes se puede coger uno por hectárea aproximadamente. Estos puntos tienen que estar bien distribuidos en la parcela y contener el centro, los márgenes, zonas con pendiente, etc.

El suelo cogido en todos los puntos lo tienes que mezclar concienzudamente. Luego, a partir de esta mezcla, hay que coger la muestra final de aproximadamente medio kilo. El resto de suelo se puede desechar.

También es importante la profundidad de muestreo. En general es interesante coger entre 0 y 40 cm que es donde la planta  desarrolla sus raíces. En suelos muy profundos y de fácil penetración para las raíces es bueno coger muestra hasta los 60 o 70 cm.

¿Qué parámetros del suelo debo analizar y cada cuándo?

Parámetros del suelo invariables: con una vez hay suficiente

  • La textura del suelo:

La textura indica la proporción de partículas de diferente tamaño que hay en el suelo. De forma familiar hablamos de suelos gruesos, suelos finos, suelos con mucha arcilla, etc.

Como agricultor seguro que sabes el tipo de textura que tienes en cada parcela de tu explotación. Aun así, realizar un análisis de textura te puede dar información extra y ayudar a los técnicos a asesorarte mejor en temas como manejo del suelo y fertilización.

A nivel técnico-científico las texturas se dividen en cuatro grandes grupos según la proporción de arcillas, limos y arenas de los suelos. Las categorías son: suelos arcillosos, suelos arenosos, suelos limosos y suelos francos (ninguna fracción predominante). Puede haber también suelos entre dos categorías, por ejemplo, suelos franco-arcillosos.

En la imagen verás el conocido “triángulo de texturas” en el que se clasifican técnicamente los suelos.

  • El pH del suelo: la estabilidad es la clave

El pH es un parámetro químico que indica si una materia es ácida o básica. La escala de resultados va de 0 a 14. Siendo los suelos de pH 7 neutros, los de más de 7 básicos y los de menos de 7 ácidos. Como más próximo a 0 es el valor más ácido es el suelo y como más próximo a 14 más básico.

En España hay muchos suelos básicos ya que son calcáreos. En el norte de la península (cordillera cantábrica y Pirineos), encontramos suelos ácidos debido a la elevada pluviometría.

El pH afecta a la disponibilidad de nutrientes y al crecimiento de los cultivos. Los suelos con pH muy extremos no son fértiles ya que no hay nutrientes disponibles para las plantas.

Parámetros poco variables: una vez cada cinco años

  • Materia orgánica: la clave para un suelo fértil

La materia orgánica es clave para tener un suelo fértil y productivo. La materia orgánica del suelo son aquellos compuestos del suelo que son orgánicos. A grosso modo se puede saber si un suelo tiene mucha materia orgánica observando el color: los suelos oscuros suelen tener más materia orgánica.

La materia orgánica afecta muchas propiedades del suelo y aumenta la actividad biológica. Ayuda a hacer disponibles los nutrientes del suelo para la planta, mantiene el pH del suelo estable y reduce el  riesgo de erosión.

Hay diferentes acciones que se pueden llevar a cabo para incrementar o disminuir la materia orgánica de un suelo. Por esto es interesante analizarla de forma periódica. Cada 5 o 10 años, por ejemplo. Estos análisis son especialmente interesantes si se hace alguna acción para aumentar la materia orgánica, como la aplicación de estiércol o la siembra directa.

En la tabla se puede ver cómo interpretar los resultados de materia orgánica del tu suelo. Para tener un suelo fértil y de calidad interesa tener un nivel medio o alto. En la mayoría de zonas agrícolas de España los suelos tienen un nivel bajo o muy bajo de materia orgánica del suelo.

  • Conductividad eléctrica: saber la salinidad de tus suelos

Como sabes los cultivos no crecen correctamente en suelos salinos. De hecho, en zonas muy salinas del Valle del Ebro es necesario hacer riego localizado frecuente para lavar las sales de la zona de las raíces en frutales.

Los suelos se pueden salinizar debido a aguas con muchas sales disueltas y falta de buen drenaje. Esto sobre todo ocurre en regadíos de zonas áridas. Por esto es importante calcular en el riego una fracción de lavado.

En zonas de secano con una sola medida de la conductividad puede bastar. En regadío, es un parámetro que puede variar. Por esto es interesante hacer análisis periódicos cada 5-6 años.

  • El fósforo: la clave del crecimiento

Como sabes el fósforo es uno de los macronutrientes que requieren los cultivos para crecer correctamente. Según la humedad, la temperatura del suelo y el tipo de raíces del cultivo este podrá interceptar más o menos fósforo del suelo.

Por este motivo la interpretación de las análisis de fósforo son complejas. Según las zonas y los cultivos existen distintas tablas de interpretación. La tabla siguiente es una referencia general para interpretar los resultados en España. Aun así si quieres ser más concreto puedes buscar información referente a tu zona y cultivos.

El fósforo es poco móvil en el suelo, por eso realizando un análisis cada 5 años es suficiente para saber qué nivel tienes en tus suelos.

  • El potasio: una producción de calidad

El potasio es otro de los macronutrientes necesarios para el correcto desarrollo del cultivo. El potasio se ve modificado por varias técnicas agrícolas como: fertilización mineral y/o orgánica, manejo del suelo, quitar los residuos vegetales que son ricos en potasio, etc. Aun así, es un elemento poco móvil en el suelo. Por este motivo realizar análisis de control cada 5 años es suficiente para saber si dispones de los niveles correctos en tus suelos y poder planificar la fertilización.

El potasio tiene gran importancia en la calidad del producto final. En este punto no son solo importantes las carencias sino también los excesos de potasio. Que el árbol disponga de potasio suficiente aumenta el nivel de azúcares en la fruta pero un exceso de este está relacionado con podredumbres en la fruta. En los cereales aumenta la lignificación y produce una paja de más calidad.

En la tabla siguiente se puede ver los parámetros para interpretar análisis de potasio.

Parámetros muy variables: como más análisis mejor

  • El nitrógeno: maximizar el rendimiento

El nitrógeno es el principal macronutriente. Como agricultor seguro que estás muy preocupado para asegurar que tus cultivos no sufran carencia de nitrógeno.

En el suelo se encuentra nitrógeno en muchas formas distintas. Algunas son accesibles para los cultivos mientras que otras no. El nitrógeno nítrico es la fracción de nitrógeno directamente asimilable por las plantas. El nitrógeno amoniacal es también asimilable por las plantas siempre y cuando anteriormente se transforme a nítrico. Estas dos fracciones de nitrógeno son las que se analizan en un análisis de nitrógeno del suelo.

En general la parte amoniacal es muy pequeña, por eso con analizar el nitrógeno nítrico suele ser suficiente. Con esto ya se puede planificar la fertilización.

El contenido de nitrógeno en el suelo es muy variable tanto en el espacio como en el tiempo. La lluvia, el manejo del suelo, la fertilización y el manejo de residuos entre otros afectan directamente al contenido de nitrógeno nítrico del suelo. Por eso, los niveles a salida de invierno después de un invierno lluvioso pueden ser radicalmente distintos a los niveles del otoño anterior.

Por este motivo se recomienda hacer como mínimo un análisis de suelo al año. Este análisis se puede hacer antes de la siembra o a la salida de invierno. Si se realiza antes de la siembra es posible calcular el nitrógeno disponible a salida de invierno sabiendo parámetros como: necesidades del cultivo, fertilización aplicada, temperatura y precipitaciones, etc. Si se analiza a la salida del invierno se asegura aportar en cobertura los nutrientes necesarios aunque el abonado de fondo se haya realizado “a ciegas”.

Como ves hacer análisis de suelo te aporta mucha información sobre tus parcelas. Esta información te puede ayudar en el día a día de muchas formas. Es importante ligar los resultados de los análisis con operaciones como el labrado, abonado, etc. Y, a partir de los resultados y de donde se quiere llegar preparar actuaciones futuras.

Y recuerda de anotar todas tus operaciones en la aplicación de Agroptima. De esta forma cuando tengas los resultados los podrás analizar con más fiabilidad. Si quieres empezar a usarla ahora haz clic aquí, o descárgala en tu móvil ahora 🙂

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6 Comments

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  1. 1
    Mundoriego

    Buenos días Carles y felicidades por el artículo, muy completo y detallado. Tengo una duda, supongamos que tenemos un suelo con un PH muy alto y con pocos nutrientes, a parte de las formas que mencionas en tu artículo, ¿hay alguna manera de que esa tierra tenga un PH óptimo a corto plazo?. Muchas gracias por tu tiempo y un saludo.

    • 2
      Carles

      Tanto a corto como a largo plazo es muy difícil cambiar el pH de un suelo, pero se pueden tomar estrategias o ciertas prácticas que pueden ayudar a los cultivos. En el caso de un suelo básico, por ejemplo, emplear fertilizantes ácidos para mejorar su absorción por parte de las plantas.

      Saludos

  2. 3
    Ricardo Ontiveros

    Excelente información, acá en nuestras zonas rurales aun falta mucho por concientizar a los productores de la importancia de realizar análisis de suelos pero poco a poco, por mejorar los rindes…..

    • 4
      Carles

      Gracias por tu aportación! Tienes razón Ricardo, en muchas zonas falta concienciación de los productores para que analicen sus suelos periódicamente, pero poco a poco esto va cambiando. Un buen análisis de suelo permite conocer lo que tenemos y actuar en consecuencia.

    • 6
      Carles

      Hola César,

      Para el análisis de los parámetros “poco variables” (materia orgánica, NPK, calcio, y otros microelementos), el coste de la analítica puede estar entre 50 y 70 € por muestra. Piensa que es suficiente hacer este análisis en cada parcela cada 4 o 5 años, ya que estos parámetros del suelo cambian sustancialmente de un año para otro.

      Saludos

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