Las 5 claves de los negocios agrícolas rentables


Si eres agricultor y estás pensando en ampliar tu explotación, o bien si quieres incorporarte a este sector y estás diseñando tu plan agrario, en este artículo encontrarás las claves fundamentales que debes considerar para hacer que tu negocio agrícola sea rentable. 

El sector agrario cuenta con ciertos elementos que lo hacen diferente a otros sectores. Como explican en las escuelas de economía y agricultura, su producción y rentabilidad está sujeta a condicionantes como la incertidumbre de producción, los factores meteorológicos o la perecidad de los productos. Si trabajas en el campo, seguro que en más de una ocasión has reflexionado sobre las dificultades que esto añade a los negocios agrícolas.

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Sin embargo, sacar adelante con éxito una explotación es posible. Para ello hay cinco claves que siempre debes tener en cuenta: 

1.Disponer de agua y utilizarla “con cabeza”

La disponibilidad de agua en un país semi-árido como España es esencial para asegurar las producciones y unos ingresos mínimos. 

Si trabajas en una zona de regadío es muy importante que pienses en incorporar un sistema de riego eficiente que te permita optimizar al máximo el agua, un recurso que, además de no ser gratuito, cada vez es más escaso.

En este sentido la tecnología te puede ser de gran apoyo, pues gracias a ella puedes saber la programación de riego más adecuada en cada momento, algo fundamental para obtener las máximas cantidades y mejores calidades en tu cosecha.

Por ejemplo, en una iniciativa liderada por la bodega Raimat se ha conseguido ahorrar un 25% de agua de riego en una viña 100 hectáreas. Esto ha sido posible gracias al uso de nuevas tecnologías como el riego programado, la teledetección y modelos de crecimiento y necesidades hídricas de los cultivos. Además del ahorro mencionado también se  pudo mejorar el rendimiento productivo y la calidad de los racimos y uvas. 

2. El suelo: el fundamento de los negocios agrícolas rentables

El suelo es, a menudo, el gran olvidado de la agricultura. Sin embargo este es un gran error,  ya que se trata de un recurso no renovable y que condiciona en gran medida la calidad de un cultivo.

Antes de comenzar tu negocio agrícola rentable debes valorar el estado de tu suelo y, si este no es adecuado, aportar enmiendas orgánicas destinadas a mejorar tanto su fertilidad como su calidad. Por eso, un paso previo muy importante, es el del análisis de suelo.

A la hora de realizarlo es fundamental que las muestras sean tomadas de forma correcta. Es importante no mezclar zonas de diferentes texturas ni tierra de parcelas con distinto manejo, y dentro de una misma parcela o grupo de parcelas recoger sub-muestras de al menos tres puntos distintos debido a la variabilidad que existe dentro de ellas. 

En cuanto a los parámetros que debes analizar, estos son:

  • La textura del suelo, que determinará si es de carácter arcilloso, arenoso, limoso o franco.
  • El pH del suelo, que indica si es ácido o básico en una escala de 0 a 14, siendo los suelos de pH 7 neutros, los de más de 7 básicos y los de menos de 7 ácidos.
  • El nivel de materia orgánica, clave para un suelo fértil y productivo.
  • El grado de salinidad del suelo, pues esta influye negativamente en el crecimiento de los cultivos.
  • El fósforo, clave para el crecimiento.
  • El potasio, importante para una producción de calidad.
  • El nitrógeno, que maximiza el rendimiento.

3. La mecanización para la eficiencia y la reducción de costes

La mano de obra es quizás el coste más determinante para tener negocios agrícolas rentables, así que optar por cultivos que se puedan mecanizar al máximo te quitará esta presión de encima. Aunque las inversiones en maquinaria son importantes, y quizás no las puedas amortizar en el corto plazo, te puedes plantear otras alternativas como la contratación de empresas de servicios. 

4. Un canal propio de distribución para obtener más beneficios

Seguro que habrás escuchado que los mejores márgenes en los productos alimentarios corresponden a la distribución. Para no pillarte los dedos en este sentido, tienes dos opciones: 

  1. Tener un contrato de venta de cosecha a precio fijo, algo que se hace en algunos cultivos como la patata, maíz en industria alimentaria o remolacha.
  2. Realizar tú mismo la distribución y comercialización de tus productos agrarios, algo que, gracias a Internet, es más fácil que nunca hoy en día.

Si crees que esto te robará mucho tiempo o bien que no dispones de la infraestructura adecuada, piensa que también es una forma de emplearte en las épocas de menos trabajo en tus cultivos. Además, puedes optar por alternativas más cómodas, como por ejemplo realizar un acuerdo con una almazara para que te molturen las olivas y te envasen el aceite, de modo que tú solo tengas que comercializarlo. 

Si optas por ser autosuficiente en la distribución de tus productos es importante que apliques los principios del agromarketing para  potenciar y mejorar tus ventas. 

5. Actuar como un empresario

Si eres agricultor tienes que saber un poco de todo: desde mecánica a electricidad, pasando por biología y meteorología. Pero además, si quieres garantizar la rentabilidad de tu negocio, es imprescindible que sepas ser empresario. Esto te permitirá conocer cuáles de tus campos resultan más rentables, qué nivel de gasto llevas, o considerar  índices económicos como el ROI para tomar las mejores decisiones en tu explotación.

Para gestionar con mentalidad empresarial tu negocio agrícola, es imprescindible que conozcas las tres prácticas distintas en las que se divide la contabilidad agraria: 

  1. El registro de todas las facturas, tanto de ingresos como de gastos. Puedes hacerlas en hojas de cálculo, en un programa informático o te las puede llevar un gestor. Este tipo de contabilidad es la más básica y no permite hacer una buena gestión de tu explotación, ya que no sirve para ver dónde se está perdiendo o ganando más dinero.
  2. La llamada contabilidad por partida doble, que es la que deben llevar las SAT’s o Cooperativas. Cada operación se registra dos veces, en el Debe y en el Haber. 
  3. La contabilidad agraria de costes, que es la que mejor permite analizar la rentabilidad de tu explotación agraria. Consiste en desglosar los costes e ingresos para ver en qué se está ganando y perdiendo, y así poder tomar medidas para corregir lo que resulte menos rentable. 

Este último tipo de contabilidad es la que está más vinculada al enfoque empresarial del negocio agrícola, ya que en base a su análisis, te permite mejorar la rentabilidad de tu explotación. 

Una forma de agilizar la contabilidad de este tipo, es utilizar una app de gestión agrícola que puedas usar desde el campo con tu teléfono móvil. Así, cuando llegues a casa solo tengas que controlar los parámetros económicos en tu ordenador. Esto es lo que te permite hacer  la App Agroptima, una herramienta fundamental para los negocios agrícolas rentables,  que ya usan más de 2.000 agricultores y empresas agrarias

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1 comentario

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  1. Eduardo Rodriguez

    Adriana te felizito por el sitio de agro optima soy un hombre que esta en fabor del empoderamiento de las mujeres por eso ber una mujer apasionada en algo que tradicionalmente a sido de hombres es bueno aparte trae buenos articulos

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