Conoce bien lo relevante de la oruga del tomate


La oruga del tomate corresponde a una de las plagas más incisivas sobre las plantaciones agrícolas. Se integra en las llamadas “noctuidae”, es decir, que su actuación se desarrolla durante las horas nocturnas, sobre todo en el caso de los insectos en su fase adulta.

Su capacidad de adaptación favorece el que esta oruga pueda localizarse en todo tipo de plantación de plantas tomateras, tanto en huertas tradicionales como en otras de altura. Los huevos son depositados en la planta, y de ellos irán surgiendo las larvas, que terminan mordiendo las hojas de las plantas del tomate y comiéndose gran parte de ella, para seguir con el fruto.

Este tipo de insectos son conocidos como “minadores”, es decir, que van haciendo galerías en las plantas y sobre todo en los frutos según se van alimentando. Los puntos negros que vemos en algunas frutas son el orificio de entrada de la oruga. El fruto acabará marchitándose y pudriéndose.

En el ciclo vital de la oruga del tomate hay que diferenciar la oruga propiamente dicha, fase temprana de la plaga, y la más peligrosa, y por otra parte la polilla. La polilla es la fase adulta de la plaga, que no causa daños directos pero sí indirectos. Se dice que una polilla hembra es capaz de depositar en la planta más de 250 huevos, de donde pueden salir 250 orugas hambrientas.

Tratamiento y métodos de control

  • Entre las medidas a adoptar está la supresión de la maleza y la limpieza del área de cultivo.
  • Es fundamental detectar a tiempo los primeros indicios de la plaga y poner remedio cuanto antes. Si la infestación se extiende demasiado, puede estropearse toda la cosecha. Normalmente pueden verse en la parte inferior de las hojas, pero no son fáciles de localizar por su color verde intenso.
  • Cuando la población de la oruga es adulta, es necesario utilizar trampas de feromonas para detectarlas.
  • Una vez localizadas todas las orugas posibles, realizaremos la retirada de las mismas de forma manual. Si la plaga ya se ha extendido, es preciso usar un insecticida especial. Para soluciones de tipo ecológico, utilizaremos Piretrinas, el Bacillus thuringiensis, etc. Este último es un potente insecticida biológico que es capaz de eliminar las larvas de la oruga. No es tóxico para animales doméstico ni para las personas.
  • En el caso de las polillas, la fase más avanzada de esta plaga, el tratamiento más eficaz puede ser el aceite de neem, ante el cual la polilla tiene una gran sensibilidad.
  • Al final de los ciclos agrícolas no hay que abandonar la zona de cultivo. Es positivo realizar rotaciones de cultivos, retirar y destruir los restos de labores agrícolas, de poda, etc.
  • En el caso de invernaderos, es necesario tapar bien las entradas y todo tipo de huecos con mallas, puertas, doble puertas, etc.
  • Los frutos afectados por la plaga deben ser destruidos para evitar el contagio a otras zonas de la plantación, a plantaciones colindantes, etc.

Algunas pautas importantes para combatir la oruga del tomate

Cuando ya se ha localizado la plaga y hay orugas en las plantas tomateras, es preciso seguir unas recomendaciones básicas:

  • No llevar a cabo tratamientos agresivos de forma indiscriminada que pudieran alterar el equilibrio biológico del área cultivada.
  • Los productos utilizados serán los específicamente desarrollados para esta plaga, como es el caso del Bacillus thuringiensis y con otros recomendados por el Servicio de Protección contra Plagas.
  • Aunque se utilicen estos productos específicos, un uso excesivo de los mismos podría influir negativamente en su eficacia.

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