Todo lo necesario para conocer el Cultivo Lowenstein


En esencia, el cultivo Lowenstein es una base para el desarrollo de micobacterias, mediante su aislamiento. De esta forma, los nutrientes aportados por esta técnica potencian el crecimiento de las micobacterias.

En el cultivo Lowenstein la malaquita dificulta que la flora microbiana que puede contaminar y resultar perjudicial se desarrolle fácilmente. Además, con un aporte de glicerina, se estimula el crecimiento del llamado Mycobacterium tuberculosis, así como micobacterias con tolerancia a la Sal, como es el caso de M. smegmatis.

En el momento de la siembra de estos cultivos, es recomendable inocular muestras que estén previamente descontaminadas, en el terreno a cultivar.

 

Paso previo al cultivo

Antes del cultivo Lowenstein, se procede a realizar una descontaminación, ya que existen microorganismos de flora que crecen con gran rapidez. Por ello, es preciso proceder a liminar los microorganismos más contaminantes, los que impedirán el desarrollo de las micobacterias.

En el periodo de siembra o de incubación, lo ideal es una temperatura de 35-37 grados. Es preciso esperar un periodo de entre 1 y 3 meses, ya que las micobacterias son de crecimiento lento.

 

Composición

La composición de este tipo de cultivos está formada por: harinas de patata, sulfato de magnesio, citrato de magnesio, asparraguia, que es fuente de nitrógeno, glicerina, que actúa como fuente de carbono, verde de malaquita, que inhibe el crecimiento de otro tipo de bacterias, agua purificada, etc.

 

Un método de referencia

A pesar de que el empleo de los sistemas automatizados con medios líquidos se ha generalizado en la práctica de los laboratorios experimentales para la agricultura,  por la rapidez de sus efectos y su índice de recuperación de micobacterias, sigue siendo necesario contar con partículas sólidas.

Fundamentalmente por algunos inconvenientes que presenta el cultivo Lowenstein, como es el caso de la posible contaminación de medios y canales, lo que supone tener que utilizar en paralelo medios sólidos que minimicen estas desventajas.

Como vemos, fruto de diferentes estudios realizados y ensayos en laboratorios de todo el mundo, se ha demostrado que el medio de Löwenstein-Jensen sigue siendo el de referencia para la valoración de los nuevos e innovadores sistemas comerciales y se utiliza rutinariamente para el aislamiento de micobacterias de importancia clínica.

Aunque su grado de eficacia es aceptable, no siempre su rendimiento es el más deseable, entre otras cosas porque se produce con mucha frecuencia la pérdida de agentes positivos.

Estos inconvenientes se han ido solucionando a base de crear medios complementarios que aumentan el rendimiento del cultivo de Löwenstein-Jensen al inocularlos en paralelo.

 

El cultivo de Löwenstein-Jensen y la tuberculosis

El uso de medios líquidos para el diagnóstico de la tuberculosis, en comparación con los medios sólidos, está suponiendo mejoras en la detección de micobacterias, a la vez que una mayor y más eficaz recuperación de las mismas, acortando los tiempos, para establecer diagnósticos microbiológicos.

La utilización de sistemas comerciales automatizados favorece el procesamiento de los datos obtenidos, el procesamiento de las muestras, y la lectura de los resultados.

 

Otro método similar, el Stonebrink

En función de los estudios realizados cuando se trate de usar un medio sólido en lugar de uno líquido, parece aconsejable el uso de las técnicas Stonebrink. Pero no utilizado de forma exclusiva; lo ideal es usarlo de forma paralela al medio de Löwenstein-Jensen.

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