¿Qué son los cultivos de invierno?

¿Qué son los cereales de invierno?

Dentro de los cultivos de invierno se encuentran los cereales de invierno, uno de los cultivos más extendidos y que su producción va en aumento. Ya sea por consumo humano o animal, el cereal de invierno es un cultivo que se distribuye de forma muy amplia. En este post vamos a ver cuales son los cereales de invierno más comunes, qué tipo de variedades debemos sembrar, cuales son sus principales exigencias de abonado y sus tratamientos.

¿Qué son los cereales de invierno?

Los cereales de invierno son plantas herbáceas anuales que comprenden diferentes especies de cultivos de invierno como el trigo blando (Triticum aestivum), el trigo duro (Triticum durum), Cebada (Hordeum vulgare), el centeno (Secale cereale), el triticale (X Triticosecale) o la Avena (Avena sativa), de entre otros.

¿Qué son los cereales de invierno?

El aprovechamiento de los cultivos de invierno es múltiple:

  • Grano: para la elaboración de piensos para animales de granja y para consumo humano
  • Paja: fuente de lignina y celulosa como complemento a la alimentación del ganado, así como para hacer las camas para los animales de granja, acolchados para cubiertas vegetales o aprovechamiento térmico (biomasa).
  • Forraje: para pastar durante los meses de invierno, aprovechando su rebrote para una posterior cosecha.
  • Bioetanol: el cereal de invierno es una de las fuentes principales para la producción de este biocombustible.

El aprovechamiento de los cultivos de invierno

Características principales de los cultivos de invierno

Para conocer un poco más los cereales de invierno y decidir qué cereal de invierno se ajusta más a mis condiciones, es importante conocer qué necesidades técnicas tienen y cuales son sus principales ventajas e inconvenientes. Veamos en esta guía de los cultivos de invierno, por cada cereal de invierno.

Trigo blando (Triticum aestivum)

El trigo blando es el cultivo mayoritario dentro de los cultivos de invierno en cereales de invierno. El trigo blando es el que se utiliza para la alimentación animal y la elaboración de harinas para el consumo humano.

Trigo blando (Triticum aestivum)

Siembra y variedades del trigo blando

La siembra de los cereales de invierno depende de la variedad de cereales que queramos implantar. Veamos el caso del trigo.

  • Ciclo largo: Las variedades de ciclo largo de trigo blando se siembran en otoño ya que necesitan un período de horas de frío. Estas variedades resisten muy bien a las heladas y tienen una gran capacidad de ahijamiento.
  • Ciclo corto: Las variedades de ciclo corto de trigo blando no requieren horas de frío y son variedades que se denominan primaverales porque se siembran a finales de invierno y son utilizadas en zonas frías. Tienen poca capacidad de ahijamiento.

Abonado del trigo blando

El abonado de los cultivos de invierno es fundamental para llegar a los rendimientos óptimos cada campaña. En función de si solo recolectamos el grano o también extraemos la paja habrá unas necesidades distintas. El elemento principal a tener en cuenta es el nitrógeno, ya que es indispensable para estimular el ahijamiento y el contenido de gluten del grano.

Se recomienda aportar nitrógeno en forma de purines o urea de forma intercalada para que el cultivo pueda absorber el nitrógeno necesario en función del estadio de crecimiento del mismo.

Abonado del trigo blando

Cebada (Hordeum vulgare)

La cebada es otro de los cereales de invierno más comunes. Tiene dos usos principales, la alimentación del ganado y la elaboración de cerveza.

Variedades de cebada

Cebada de dos carreras: es la variedad de cebada más popular y utilizada, sirve tanto para la alimentación de animales como para la elaboración de cerveza.

Cebada de seis carreras: es una variedad de cebada menos conocida y utilizada ya que requiere de unas necesidades hídricas más altas. Igual que en el caso del trigo, la cebada presenta variedades de ciclo corto y de ciclo largo.

Abonado de la cebada

El abonado en los cultivos de invierno como la cebada es imprescindible para poder tener una buena cosecha a final de campaña. Los elementos principales a tener en cuenta son el nitrógeno y el potasio si el destino final de la cebada es la producción de cerveza.

El nitrógeno se debe aportar de forma dosificada para que el cultivo pueda aprovecharlo según sus necesidades. Un buen abonado en el caso de la cebada sería la aportación de estiércol previo a la siembra, ya que es un rico en nitrógeno y potasio. Los abonados minerales tipo NPK también son una solución interesante ya que se van materializando lentamente en el campo.

Si quieres saber más sobre el cultivo de cebada entra en este post y subscríbete a nuestra newsletter.

Avena

La avena es uno de los cultivos de invierno más interesantes a la hora de planificar nuestra campaña. El uso final de este cereal de invierno es doble: producción de grano para alimentación humana o animal y producción de forraje para la alimentación animal.

Avena

Variedades de avena

La temperatura (clima) es lo que determina la variedad de avena que debemos escoger. Igual que los demás cereales de invierno, existen variedades de invierno y de primavera.

Abonado de la avena

Dentro de los cultivos de invierno, la avena, es la que presenta un sistema radicular más largo, por lo que la hace menos exigente a nivel nutricional. Este cultivo de invierno se adapta muy bien a los abonados nitrogenados, aunque no tolera los excesos de nitrógeno. Si el uso final de la avena es el pastoreo o el forraje debemos aumentar la cantidad de nitrógeno o bien asociarla con un cultivo fijador de nitrógeno como las vezas.

New Call-to-action

Centeno

El centeno es un cereal de invierno menos utilizado. Su característica principal es la rusticidad. Se adapta muy bien a todo tipo de suelos y climas. Normalmente se destina a parcelas menos fértiles. El uso principal de este cultivo de invierno es la elaboración de piensos o de forraje para pastoreo. No obstante, en los últimos años, ha crecido el consumo de harina para el consumo humano.

Centeno

Abonado del centeno

El abonado del centeno es mayoritariamente nulo o bajo, ya que es un cereal de invierno muy rústico. No obstante, se recomiendan hacer tres abonos, el primero durante el ahijamiento, el segundo durante la elongación del tallo y el tercero en el espigamiento. Si el uso del centeno es para forraje o pastoreo bastará con una aplicación previa a la siembra o durante el ahijamiento.

Triticale

El Triticale es un cereal de invierno producido de forma artificial por el cruzamiento de trigo y centeno. Este cultivo de invierno presenta las ventajas del trigo en cuanto a rendimientos en grano y las del centeno en su rusticidad y adaptabilidad a suelos más pobres. El uso principal del Triticale es parecido al de los otros cultivos de invierno que hemos visto: alimentación animal como forraje o piensos.

Triticale

Abonado del triticale

El Triticale presenta unas exigencias nutricionales parecidas a las de los cultivos de invierno anteriores. Aunque su rusticidad hace que sea poco exigente en nitrógeno, si el cultivo está en zonas de lluvia o en regadío y se encuentra en un suelo arenoso, se recomienda dosificar las aplicaciones de abonado para su mejor aprovechamiento. Se estima que la cantidad media de nitrógeno por ha y campaña que se debe aportar es de 40-50 kgN/ha.

¿Cómo puedo llevar un control de todos estos cultivos y parámetros?

Con esta guía de los cultivos de invierno mayoritarios y sus variedades y exigencias nutricionales vemos que son muchos los parámetros a tener en cuenta en la gestión de nuestra explotación agrícola.

El papeleo y la burocracia son tareas pesadas de hacer. Con Agroptima todo esto desaparece, y puedes llevar la gestión de toda tu explotación con tu teléfono móvil. Tareas, costes, rendimientos, cuadernos, control de trabajadores…ahora puedes probarlo gratis durante 15 días.

 

New Call-to-action

+No hay comentarios

Añade el tuyo