Todo lo que debes de saber sobre los cultivos energéticos


Los cultivos ecológicos favorecen el crecimiento rápido de plantas que se utilizarán para conseguir energía, o también para uso como la materia prima precisa para obtener otras sustancias de combustible.

Es una alternativa innovadora de carácter energético, que se basa en la investigación y el análisis de un incremento de la rentabilidad de ámbito energético y económico.

La evolución de los cultivos energéticos transcurre de forma paralela a la industria que se ocupa de transformar la biomasa en combustible.

La llamada agroenergética es una auténtica agroindutria, donde se relacionan y se integran la producción y la transformación, a nivel geográfico, económico y técnico.

De una forma diferente a los cultivos para uso alimenticio, en el caso de los cultivos energéticos no son precisos unos requisitos específicos de suelo o de carácter climático.

En el caso de la agroenergética, lo que se trata de conseguir es una variedad de cultivo que se adapte perfectamente a las condiciones del terreno, obteniendo una mayor rentabilidad, en lo que a energía se refiere, y también en el aspecto económico, incrementando, con ello, la productividad anual.

 

Biocarburantes

Los biocarburantes se van a obtener partiendo de diferentes productos de procedencia agrícola, como es el caso de la colza, el girasol o la soja.

Podemos diferenciar dos clases de biocarburantes, los que se utilizan para motores de encendido de chispa y aquellos que se usan en motores Diesel, o de encendido por compresión. En el primer caso, el alcohol puede ser una alternativa a la gasolina, bien sustituyéndola o bien como elemento de mejora de su octanaje.

De esta forma, los alcoholes etílicos de procedencia vegetal, también llamados bioetanoles, se obtendrán a partir de la fermentación de materias primas azucaradas, que cuenten con una graduación alcohólica inicial del 10 a 15%.

En una segunda fase, se concentrarán por destilación hasta conseguir el llamado alcohol hidratado, o hasta lograr alcohol de forma absoluta, tras la aplicación de técnicas de deshidratación.

Como vemos, la materia prima usada para generar estos alcoholes serán productos hidrocarbonados de coste moderado, que pueden ser fermentados de una forma directa, como es el caso de la sacarosa, glucosa y la fructora, o bien tras la aplicación de la hidrólisis, como es el supuesto del almidón.

A título de ejemplo, algunos cultivos muy útiles para producir carburante energético etanol son la caña de azúcar, remolacha, e incluso la patata y la mandioca. En cualquier caso, el cultivo y la manipulación de los mismos tiene que ser compatible con las peculiaridades de las zonas de producción, sin que sea preciso utilizar maquinaria ni dispositivos distintos a los de los cultivos más tradicionales.

Los biocarburantes en líquido más utilizados son el biodiesel y el bioetanol.

 

Producción de biodiesel de 2º generación

En la actualidad, se trabaja en la mejora de cultivos energéticos que ofrezcan un rápido rendimiento en lo que a biomasa se refiere.

Algunas especies como el “Panicum virgatum” o “pasto varilla”, están consiguiendo importantes resultados.

En la producción de la segunda generación de biodiesel, se están mejorando diferentes especies de semillas oleaginosas, para conseguir un aceite de mejor calidad y que vaya sustituyendo a las semillas que se han utilizado de forma tradicional, como la colza, la soja, el girasol, la palma, etc.

Un cultivo muy interesante es el de Jatropha, un excelente cultivo de barbecho que disminuye la erosión en el terreno y potencia que se almacene agua en el mismo, acumulándose el carbono orgánico. Aunque es un excelente medio para conseguir biodiesel, aún está en fase de análisis y desarrollo.

 

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