Empresas de servicios agrícolas: 4 retos actuales


En el futuro de la agricultura, las empresas de servicios agrícolas jugarán un papel importante. Permiten a un agricultor modesto contratar servicios puntuales, en lugar de invertir en maquinaria que difícilmente amortizará. Pero ¿cuáles son los retos a los que se enfrentan estas empresas en España? Los descubrimos en este artículo.

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Mayor tecnología pero no menores precios

Los avances en la tecnología y maquinaria agrícola han dado como resultado equipos cada vez más sofisticados. Con ellos, los agricultores del siglo XXI son capaces de realizar labores de un modo más eficiente, eficaz y con menos recursos energéticos.  

Por el contrario, los avances técnicos implican también un encarecimiento de los equipos y los aperos necesarios para competir en el mercado agrícola. Un pequeño o mediano agricultor, con un solo vistazo a un catálogo de maquinaria agrícola, sabe que es una inversión que no puede permitirse.

Al elevado costo se suma el hecho de que esta maquinaria se utiliza de forma puntual, lo que dificulta la amortización en caso de adquirirla. Por lo tanto, hoy en día, muchos agricultores prefieren ahorrarle sustos a la economía familiar y deciden contratar una parte de las tareas de su explotación, o incluso todas ellas, a una empresa de servicios agrícolas.

Esta posibilidad ha favorecido la figura de un perfil de agricultor que decide seguir gestionando su explotación familiar, pero que dedica la mayor parte de su tiempo laboral a otras actividades. De hecho, a nivel Europeo empieza a observarse que las explotaciones familiares permanecen como un modo de mantener el patrimonio familiar, pero contratando la mayor parte de los trabajos a otras empresas.

En este contexto, otro tipo de empresas agrícolas familiares han visto la oportunidad de, además de gestionar sus explotaciones, ofrecer sus servicios agrícolas a terceros, empezando por sus vecinos. Estos agricultores, al ofrecer sus servicios, se enfrentan a cuatro retos. Veámoslo.

1. Amortizar la maquinaria

La piedra angular de este tipo de negocio es amortizar la inversión en maquinaria. Se trata de inversiones importantes, no solo porque las máquinas agrícolas son cada vez más precisas y caras, sino porque se utilizan en contadas ocasiones en cada campaña. 

Además, aunque ofrezcan sus servicios a varios agricultores, la competencia entre empresas de servicios agrícolas empieza a ser significativa. Para conseguir clientes hay que tener precios competitivos y eso pasa por ajustar el precio por hora o por hectárea al máximo para no perder clientes.

Por este motivo, es muy importante pensar muy bien qué maquinaria comprar y establecer el plan de amortización. O lo que es lo mismo, qué precio por hora es el mínimo que se puede ofrecer para no perder dinero. 

Para establecer este coste puedes guiarte con la información recogida en el artículo: Cómo calcular el coste/hora de mi maquinaria.

2. Salvar la burocracia

Algunos trabajos agrícolas, además de ser técnicos, requieren una fuerte carga de trabajo administrativo. Es el caso de los tratamientos fitosanitarios. Ya no es solo llevar un cuaderno de campo, sino que las empresas de servicios agrícolas están obligadas a llevar un registro de entradas y salidas de productos fitosanitarios. 

De igual modo, tienen la obligación de estar inscritas en el ROPO, como establece el Real Decreto 1311/2012 de Usos sostenible de Productos Fitosanitarios. El ROPO (Registro Oficial de Productores y Operadores) es una suerte de censo en el que figuran todos los actores que intervienen en las explotaciones agrícolas aplicando fitosanitarios.

El registro tiene 4 categorías: suministradores, aplicadores, asesores y usuarios profesionales. Una empresa de servicios agrícolas debe estar inscrito como usuario profesional y también como aplicadores. 

Al ser considerado también aplicador, las empresas que ofrezcan servicios fitosanitarios a terceros deben llevar un registro de entradas y salidas. No se trata de llevar un cuaderno a tus clientes, sino de registrar a quién compras los fitosanitarios y a quién se los aplicas. Además, debes incluir la parcela en la que se realiza el tratamiento.

Todo este papeleo puede hacerse con Agroptima.

3. Profesionalizarse y caminar hacia la especialización

Ofrecer servicios tan especializados a terceros, que incluyen el manejo de maquinaria y tecnología punta, precisa de mano de obra cualificada. A medida que asumas más trabajo, necesitarás ayuda. Sin embargo, puede ser un problema encontrar personal cualificado, formado especialmente para hacer este trabajo.

Por suerte, este reto abre la puerta a muchos maquinistas jóvenes que sientan pasión por la tecnología y tengan ganas de trabajar. Especializándose en el manejo de maquinaria pensada para la agricultura de precisión pueden labrarse un buen futuro profesional

4. Gestión empresarial

Dado que los comienzos son complicados, la mayoría de las veces el gerente de una empresa de servicios agrícolas es también el dueño, el secretario, el mecánico de mantenimiento, el operario y, en resumidas cuentas, el encargado de hacerlo todo. 

Con tantas tareas, no es de extrañar que falten tiempo y ganas para dedicarse a la gestión. Gestionar una empresa de servicios agrícolas incluye:

  • Manejo de las parcelas
  • Facturar a los clientes en tiempo y forma.
  • Llevar la cuenta de los mantenimientos de la maquinaria.
  • Dar órdenes de trabajo a los operadores.
  • Repartir los partes de trabajo.

Como habrás podido deducir, para una empresa de servicios agrícolas es imprescindible contar con un software de gestión que permita optimizar recursos y el tiempo para poder hacer frente a los 4 retos planteados. Tanto para el control de costes, como para el registro de fitosanitarios, llevar el control de todas las operaciones y partes de trabajo, una empresa de servicios agrícolas, sin importar el tamaño de la misma, encontrará un gran aliado en Agroptima, la app de gestión favorita de los agricultores.

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