Planificación de tareas: claves para el éxito de tu explotación agraria


Para cualquier persona, el tiempo es un bien escaso del que nunca se dispone suficiente. Para ti, como agricultor, además es uno de los principales limitantes. Cada tarea de tu explotación requiere tu atención y es imprescindible organizarlas bien para que la campaña resulte rentable. Sin embargo, al final del día, no has tenido tiempo de organizarlas y la planificación lo es todo en el campo. Hemos preparado este artículo con los 3 beneficios de la planificación de tareas para terminar de convencerte.

La organización es la clave del éxito

El día a día de tu jornada en tus parcelas está lleno de tareas. Debes atender a todo, estar pendiente de cada actividad, distribuir el trabajo, apuntar las tareas, comprobar que se aplicarán los fertilizantes adecuados… y un sinfín de asuntos. El objetivo es sacar adelante la cosecha de la mejor forma y no reparas en que necesitas algo de tiempo para planificar tus próximos pasos, así como analizar y reflexionar sobre lo realizado.

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La
organización es el componente esencial del éxito de una explotación, la herramienta que te ayuda a tener toda la información y anticipar problemas. En pocas palabras, un agricultor que planifica es un agricultor exitoso. La organización de todas las actividades agrícolas, así como los materiales y otros procesos permite mejorar todo el proceso de producción de tus cultivos. 

Los 3 beneficios de una buena planificación de tareas

 1. Hacer una buena rotación de cultivos aunque los factores se vuelvan en tu contra.

Por lo general, un agricultor piensa en lo que sembrará en sus campos tras la cosecha justo al terminar la campaña. Sin embargo, esto no es lo mejor. Una buena planificación de los cultivos debe hacerse a largo plazo, al menos para tener en mente qué vamos a sembrar en cada campo los próximos 3 o 4 años. Esta previsión tiene varios beneficios:

Se optimiza el efecto positivo que algunos cultivos suponen para el suelo. Si lo planificas puedes determinar el orden de los cultivos para sacar el máximo beneficio a las cosechas. Por ejemplo, ¿sabías que está demostrado que cultivar trigo en un campo en el que primero se ha sembrado colza incrementa el rendimiento del trigo en un 15%?

  • Se pueden ahorrar fertilizantes. Si una campaña siembras leguminosas, que aportan nitrógeno al suelo, puedes aprovechar la siguiente para cultivar plantas que demanden más ese nutriente.
  • También se pueden ahorrar herbicidas. Por ejemplo, si se combinan cultivos de hoja ancha con otros de hoja estrecha se combinan mejor las diferentes materias activas y se evita la aparición de resistencias. De este modo, se logra el ahorro en herbicidas.
  • Mejora en la sanidad del cultivo. La buena combinación de rotaciones también minimiza el efecto de las plagas de hongos e insectos, y se alejan los efectos alelopáticos del monocultivo. El efecto alelopático lo produce el propio cultivo por el mismo hecho de volverlo a implantar en la misma parcela.

Y si las cosas fallan y se altera tu planificación de tareas para rotar cultivos, existen estrategias para hacerles frente:

  • Si el tiempo no acompaña intenta adaptarte sin salirte mucho de lo planeado. Por ejemplo, busca variedades de ciclos más cortos para ganar tiempo y mejorar las condiciones de siembra avanzado el invierno.
  • Si los precios de los mercados varían y tienes un control en tiempo real de tus costes por cultivo puedes incrementar la superficie de cultivo que vaya a ser más rentable. Siempre manteniendo el orden de la rotación.

2. Organizar una lista de tareas, te permitirá organizar tu propio tiempo además de otras actividades.

La agricultura no es una ciencia exacta. Muchas veces las tareas y el trabajo varía en función de muchos factores. Por eso, si mantienes todas las tareas planificadas, te aseguras de seguir el ritmo de los cultivos y saber en todo momento qué es lo siguiente que debes hacer. Por ejemplo, cuando necesitarás cierta maquinaria, materiales concretos o mano de obra cualificada. Solo si lo tienes todo previsto puedes prepararte y alquilar o comprar los insumos necesarios para llevar a cabo cada tarea. 

3. Planificando las tareas, planificas también tus finanzas.

En línea con el beneficio anterior, anticipar la cantidad de materiales, la utilidad de cierta maquinaria o la necesidad de aumentar la mano de obra, te permitirá ser más preciso. Saber exactamente la cantidad de semillas, fertilizantes, pesticidas y demás insumos te facilitará crear un presupuesto ajustado. No tienes por qué gastar más dinero del estrictamente necesario.

Si todo este control lo haces con la ayuda de una herramienta de gestión instalada en tu móvil, como Agroptima, podrás obtener informes de resultados automáticos. Te ahorras así el tiempo de hacer cálculos y organizar la información para cerrar la campaña. Con todos los datos en la mano tomarás mejores decisiones para la compra y manejo de cultivos de las siguientes campañas y, por ende, logras que tu explotación sea más rentable. 

Como ves, a pesar de no siempre pareces tener un momento para ello, merece la pena tomarse un rato para reflexionar y planificar las tareas del campo. De este modo, será más fácil lograr el éxito de la campaña. Recuerda, además, que si anotas todos los trabajos realizados en tu móvil con Agroptima, accederás a toda la información necesaria para la toma de decisiones sobre la gestión de tu explotación. ¿A qué esperas para beneficiarte tú también de la planificación de tareas?

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