Plantación de almendros: claves para el éxito


La península ibérica se ha convertido en un excelente lugar para la producir almendra, tanto de secano como de regadío. Si has pensado en una plantación de almendros para tus campos, es importante que tengas varios factores en cuenta. ¡Más vale invertir un año en planificarlo bien que plantar con prisas y olvidar detalles que te puedan condicionar a largo plazo!

Recuerda: debes pensar en cada una de las particularidades del cultivo —variedad, poda, marco de plantación, riego/secano, recolección…— pero también de forma global. ¡Todo está interrelacionado!

Plantación de almendros en la península ibérica

España fue el tercer productor mundial de almendra en 2018. Así mismo, su volumen de cosecha alcanza el 4% del total. Estamos lejos de Estados Unidos, que copa el 80%, sin embargo podemos fijarnos en las exitosas plantaciones californianas para implantar aquí sus criterios de productividad. De hecho, las plantaciones de almendros de California y sus métodos de cultivo constituyen una tendencia que se está replicando en la península ibérica.

En los últimos años se han realizado muchas plantaciones de regadío con marcos intensivos o superintensivos que ofrecen productividades muy atractivas. Aun así, en secano, la plantación de almendros sigue siendo una alternativa viable, pues se adapta perfectamente a la falta de agua.

Hace más de 2.000 años que el almendro se cultiva en España —probablemente introducido por los fenicios— y, aunque tradicionalmente está unido a áreas costeras, cada vez está más extendido por toda la península. ¿Podría interesarte?

Claves en la plantación de almendros

Si has pensado en plantar almendros, lo primero que debes hacer es planificar con todo detalle el proceso de cultivo, teniendo en cuenta las características de la parcela en la que crecerán los árboles.

Reuniendo la información adecuada podrás diseñar el proceso de plantación de almendros para que sea exitoso. Hay que tener en cuenta diversos factores condicionantes de la finca como los climáticos, geográficos y ecológicos:

  • Suelo: el almendro prefiere un suelo bien drenado, ligero y fértil (puede aguantar muchos años en suelos secos, aunque baja considerablemente su productividad).
  • Clima: una plantación de almendra exitosa siempre se dará en climas cálidos con mucho sol. Es muy importante conocer las características climáticas de la zona para elegir la variedad de almendra adecuada. También para asegurarnos de que no se producirán fuertes heladas cuando los almendros estén en flor. En este sentido, los almendros se parece mucho a otros árboles frutales.
  • Orientación de la parcela y pendiente: es necesario nivelar el terreno y tener en cuenta la iluminación, la longitud de la parcela, la pendiente del terreno y la dirección de los vientos a la hora de determinar la orientación de las filas. Como ya sabes, la dirección norte-sur permitirá optimizar la radiación solar.
  • Posibilidad de riego: se debe valorar la posibilidad de colocar un sistema de riego a la plantación, en el caso de que haya una fuente de agua disponible. El más eficaz: el riego por goteo que minimiza las pérdidas por evaporación y escorrentía.
  • Recolección: existen diferentes sistemas de recolección de la almendra que puedes elegir según las características de tu parcela. Uno de los métodos es el manual (con varas y lonas para recoger los frutos). En los sistemas intensivos se introduce maquinaria, como los vibradores con paraguas invertidos; o en los superintensivos, como cosechadoras cabalgantes que abrazan los árboles y sacuden las copas. Para este último sistema decir que no sirven todas las variedades, pues los árboles deben ser pequeños para que la máquina pueda abarcarlos.

En función de los condicionantes anteriores deberás tomar algunas decisiones:

  • La variedad de almendra: elegir la variedad adecuada tiene una influencia decisiva en el éxito de la plantación. Debes tener en cuenta la época de floración y maduración de cada variedad, las condiciones climáticas que le benefician, así como el precio en el mercado y la facilidad de recolección.
  • El portainjertos: debe interactuar adecuadamente con las características de la zona y la variedad. Últimamente, gracias a la introducción de sistemas de alta intensidad en la plantación de almendros, se están utilizando portainjertos de reducido vigor que limitan el crecimiento de los árboles. Se comercializan híbridos con diferentes escalas de vigor que te pueden resultar interesantes.

Los más comunes son el franco de almendro y de melocotonero. El primero es económico, aunque sensible a ciertas enfermedades; el segundo es más resistente y más tolerante a la asfixia radicular.

  • El marco de plantación: la plantación de almendros, en función de los objetivos de producción, riego y recolección, requerirá de un marco de plantación concreto. En otras palabras, dichos factores determinarán la cantidad de árboles plantados en un área concreta. La tendencia es incrementar la densidad para mecanizar la plantación, pero debes valorar las condiciones específicas de tu explotación.
  • Modo tutorado, poda formación y plantación: será necesario instalar tutores u otros elementos de sujeción, así como protectores antiroedores. Los almendros jóvenes deben podarse durante su primer año de vida para determinar su forma. Por otro lado, cabe señalar que la forma es muy importante porque puede afectar a la cantidad y calidad de la producción; además de facilitar o dificultar la recolección. Puedes plantar los almendros a mano o a máquina, pero asegúrate de tapar por completo las raíces.

Cómo realizar la plantación de almendros

Una vez que hemos escogido y planificado el marco, la variedad y el modo de plantación, ha llegado la hora de plantar los almendros. Para ello, es importante tener en cuenta los siguientes pasos:

    1. Descompactar profundamente el terreno. Es imprescindible eliminar cualquier resto de un cultivo anterior y limpiar el terreno.
    2. Abonar. Desfondar el terreno de forma profunda y aplicar un abonado de fondo (20-40 t/ha de estiércol). De esta forma, se garantiza un suelo fértil en los primeros años de desarrollo.
  • Marcar los árboles.
    1. Plantar los almendros. Hay varios métodos de plantación. Sobre todo, es importante no enterrar el punto de inserción con el injerto para que no enraice la variedad.
    2. Ataconar y regar. Una vez plantados es recomendable presionar la tierra alrededor para compactar y retirar las posibles cámaras de aire. Después, es imprescindible regar de forma abundante. El objetivo de este riego es asegurar que la raíz haga un buen contacto en el suelo y tenga humedad. No obstante, si no dispones de riego, es una buena idea plantar antes de una época lluviosa.
  • Colocar los tutores.
    1. Instalar los protectores para roedores y herbicidas.
    2. Realizar la poda de plantación. Con tal de dirigir las ramas para que no se doblen y evitar que se rompan cuando estén cargadas de almendra es imprescindible podar el árbol a medida que vaya creciendo.

Como ves, el proceso es complejo; de ahí que hagamos énfasis en necesidad de una planificación previa. Te resultará necesario anotar todas las operaciones que vayas completando antes y durante la plantación, pero también después, en los años siguientes. Agroptima es una herramienta muy útil con la que podrás apuntar todos los costes de explotación y el mantenimiento de los primeros años. De este modo, podrás cuantificar exactamente el valor de la inversión. Gestiona de un modo sencillo, solo con tu móvil y aunque no tengas conexión estando en tu parcela. ¡Pruébala gratis!

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