Qué son los cultivos hidropónicos: Guía de cultivo

Cultivos hidropónicos

Los cultivos hidropónicos son una forma de producción muy utilizada tanto en la agricultura profesional como en huertos urbanos de menor escala. Es una técnica en la cual aportamos a la planta todos los nutrientes mediante el sistema de riego. Una de sus principales características es que prescinde de suelo, al menos el suelo que todos conocemos, ya que la función del sustrato solo es aportar un medio físico para sujetar a las plantas.

¿Qué sustrato podemos usar?

Como hemos mencionado anteriormente, el sustrato tiene la misión de sujetar a las plantas hidropónicas. De tal forma que este no va a aportar nutrientes ya que son materiales inertes. Los materiales más utilizados son los siguientes:

  • Perlita
  • Vermiculita
  • Lana de roca
  • Fibra de coco
  • Y algunos plásticos como el poliestireno expandido

Todos estos materiales son una excelente opción, ya que aúnan una serie de características comunes que los hacen especialmente adecuados para el sistema hidropónico. Para ser un buen sustrato hay dos propiedades que debe satisfacer, como son:

  • Porosidad o la capacidad de intercambio de aire. La correcta aireación de las raíces va a favorecer su correcto crecimiento y absorción de los nutrientes. En la medida de lo posible hay que evitar las compactaciones del sustrato debido a la disminución de la porosidad.
  • Retención de agua adecuada, va a permitir que las plantas accedan al agua disponible sin esfuerzo. Hay que evitar sustratos que retienen fuertemente el agua ya que eso implicaría un esfuerzo innecesario por parte de la planta.

New Call-to-action

¿Cuándo y cuánto vamos a regar?

El riego de nuestro sistema hidropónico es una operación de vital importancia. A diferencia de los cultivos tradicionales, en los cultivos hidropónicos vamos a introducir mayor frecuencia de riegos por que debemos aportar, mediante el agua, los nutrientes necesarios en cada estadio de la planta.

Para ello hay dos conceptos muy importantes a la hora de gestionar los riegos, los detallamos a continuación:

  • El intervalo: es el tiempo que transcurre entre dos riegos  
  • La duración: es el tiempo que vamos a regar

Los cultivos hidropónicos se basan en realizar muchos riegos al día. En función del estado de la planta y de la época del año hay que gestionar el número de riegos, los intervalos y su duración.

cultivos hidroponicos

 

¿Cómo sabemos si estamos regando bien? Claves para ajustar los riegos

El sistema hidropónico está formado por varios elementos y en su parte final nos encontramos con el llamado drenaje. El drenaje es el excedente de agua y nutrientes que las plantas no han absorbido. Gracias a ello podemos analizar si los riegos son correctos.

Podemos encontrar dos sistemas hidropónicos diferentes en función de la gestión del drenaje:

  • en uno de los casos este sobrante es retornado al inicio del circuito siendo un circuito cerrado.
  • o por otra parte el drenaje se analiza para posteriormente dedicarlo para otros usos.

Como podemos apreciar, el drenaje es una radiografía de nuestro cultivo y su análisis nos puede aportar mucha información. Para poder conocer en mayor profundidad debemos realizar una serie de mediciones, son las siguientes:

  • % de agua: hay que medir la cantidad de agua restante para adaptar los riegos. En caso de ser valores muy bajos ajustaremos los riegos con mayor duración o menos tiempo de intervalo. Y en valores elevados, haremos lo contrario. Esta comprobación sólo será en un sistema abierto. El porcentaje lo calcularemos en función del agua aportada al inicio.
  •  pH: las plantas requieren de valores entre 6 y 7 para que puedan absorber los nutrientes. 
  • Conductividad:  este valor nos indica la cantidad de nutrientes que posee el agua, por lo cual podemos deducir si nuestras plantas hidropónicas se están nutriendo o si por lo contrario no absorben los nutrientes.

El abonado. Los nutrientes de las plantas.

Con todo lo que hemos visto hasta ahora, llegamos al punto de inicio del sistema. El abonado, el momento en que ajustamos los nutrientes que necesita la planta en cada momento. Hay varios abonados y dosis, las cuales ajustaremos a la fisiología de la planta. En algunos momentos la prioridad será fomentar la formación de raíces, ayudar a la floración, mejorar el cuajado, engordar el fruto… al controlar exactamente este proceso podemos ajustarlo con mayor precisión.

Para poder realizar un correcto abonado es muy importante tener varios conceptos en mente así como disponer de diferentes soluciones que nos aporten nutrientes específicos. En el mercado hay multitud de abonos y debemos elegir el que más se adapte a nuestras necesidades. Los podemos obtener ya en soluciones líquidas o mediante soluciones sólidas que disolvemos en tanques de agua.

Para cada cultivo realizaremos un plan de abonado diferente ajustando cada uno de los nutrientes que queremos aportar. Además revisaremos el pH para asegurarnos que pueden ser absorbidos por las plantas. En este punto es muy importante conocer la información del drenaje y así reajustar las dosis de cada abono. Con todo ello nos aseguramos que los nutrientes siempre están disponibles para las plantas y somos más eficientes con el uso del abono.

Principales ventajas de los cultivos hidropónicos

  • Mayor control del cultivo
  • Mejor eficiencia en el uso de abonos
  • Evitamos interferéncias del suelo
  • Aumento de la productividad
  • Facilidad en la recolección

Mayores inconvenientes de los cultivos hidropónicos

  • Instalación cara y compleja
  • Requiere de más asesoramiento
  • Supervisión frecuente de drenajes, abonado, riegos…

Como hemos visto el cultivo hidropónico requiere mayor atención pero por suerte tienes Agroptima para anotar todas tus actividades en tu cuaderno de campo, de esa forma lo tienes todo bajo control.

¿Aún no lo has probado?

New Call-to-action

+No hay comentarios

Añade el tuyo