Sistemas de aplicación de purines: normativa y cómo elegir el mejor


Esta campaña 2018 ha venido marcada por la prohibición en la PAC de la aplicación de purines con el sistema de abanico y cañón.  Todos los fabricantes se han puesto las pilas en el diseño y fabricación de equipos que permitan una aplicación cerca del suelo, surgiendo equipos de todos los tipos y características, los analizamos en este artículo!

Recordamos que esta medida en la condicionalidad de la PAC viene con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (amoniaco) provenientes de la agricultura, sobretodo las que se emiten por volatilización al esparcir el purín por los campos.

Este año todavía ha sido un año de transición y aunque la normativa a nivel estatal ya es vigente, el hecho de que cada CCAA haya podido adaptar la normativa a la realidad de las explotaciones y cultivos de su zona, ha hecho que muchos agricultores estén retardando la decisión de adaptar sus cisternas de purines.

Qué equipos de aplicación de purines hay?

Podemos distinguir tres tipologías de equipos de aplicación del purin en el suelo:

  1. Sistema de enterrado por reja
  2. Sistema de enterrado por disco
  3. Sistema de aplicación a bandas

> Sistema de enterrado por reja

Constan de un cultivador o chisel, normalmente de tipos “kongskilde” por el que bajan los tubos distribuidores del purín y terminan a la parte posterior de la reja, parecido a una sembradora. Con este sistema se minimizan las pérdidas por volatilización de amoniaco, aunque en algunos casos se ha observado que el purín enterrado en el surco acaba ascendiendo a la superficie.

> Sistema de enterrado por disco

Quizás va a ser el sistema menos habitual, ya que también va a requerir de más mantenimiento. Parecido al sistema de reja, acoplada a la parte posterior de la cisterna, se pone un bastidor con unos discos que hacen una labor más superficial que la reja y permiten enterrar el purín de forma más definitiva.

> Sistema de aplicación a bandas

Son los conocidos también como “tubos colgantes”. Este sistema posiblemente sea el que veremos más en los campos, ya que su coste de fabricación es inferior a los otros dos. Además, otro punto de ahorro a considerar con este sistema de aplicación de purines es el coste de la aplicación, por varios factores:

  • Ancho de trabajo superior: el ancho de trabajo puede ir de los 6 metros e incluso llegar a superar los 12 metros. Además estos equipos de gran amplitud permiten realizar aplicaciones a dosis más bajas, lo que permite un mejor reparto en las tierras.
  • Menos coste de combustible: evidentemente al no tener que arrastrar equipos clavados en el suelo, el consumo de combustible durante el trabajo va a ser inferior. Aunque hay que tener en cuenta que la normativa, en algunos casos, obliga a enterrar el purín en menos de 24 h, lo que obliga a un segundo pase de grada o cultivador en el campo. Sin embargo, hecha la ley hecha la trampa, porque están exentos de incorporar el purín en el suelo allí donde se practique la agricultura de conservación (Siembra Directa) o bien haya pastos permanentes, por ejemplo.
  • Tractores menos potentes: al no precisar la potencia de arrastrar 20 t además de la tracción de arrastrar las rejas.

Fabricantes de sistemas de aplicación de purines para todos los gustos

Una de las marcas que se ha hecho un lugar en el mundo de los aplicadores ha sido la alemana “Vogelsang“, quizás por llevar años de tradición de su sistema en su país, y que los primeros aplicadores que se vieron fueron de esta marca. Su sistema va compuesto de un triturador-distribuidor y una gran cantidad de tubos que salen de este para repartirse a lo largo del ancho del apero. Sistema que aunque a primera vista parece complejo, los agricultores y ganaderos que lo han probado se muestran satisfechos por su robustez.

Sin embargo, aquí también hemos podido ver el ingenio y pericia de los grandes fabricantes de cisternas de purines nacionales (Gili, Santamaría, Herculano, Compar, etc) para diseñar equipos tubulares suspendidos acoplados a las partes posteriores de las cisternas.

Entre los fabricantes nacionales parece que se impone la tendencia de evitar el triturador, que además de encarecer el sistema, puede ser una fuente importante de averías. El triturador se suele sustituir por algún sistema de filtro, con sistema de abertura manual o hidráulica para el vaciado de los restos. Además, se observa la tendencia de hacer una tubería transversal de la que cuelgan varias mangueras a unos 30 cm de separación para localizar el purín en el suelo.

Qué opciones tengo?

La prohibición del vano, abanico y el cañón en las cisternas de purín va a obligar a la mayoría de agricultores y ganaderos a plantearse qué hacer con sus equipos actuales. Casi todo el mundo se puede plantear tres alternativas.

  1. Adquirir una cisterna nueva con el equipo de aplicación incorporado: sin ninguna duda la opción más cara. Pero en aquellas explotaciones donde haya relevo generacional y la viabilidad de la explotación esté garantizada, este cambio puede ser una buena excusa para modernizarse y hacer el trabajo de fertilización del suelo con purines de forma más eficiente.
  2. Contratar el servicio a empresas de terceros: está claro que el sector cada vez está más profesionalizado Una opción para el que no se quiera complicar la vida con nuevas inversiones y se vea incapaz de adaptar su cisterna de purín puede ser optar por contratar el servicio. Cada vez existen más empresas especializadas que pueden realizar el trabajo de forma efectiva y económica.
  3. Adaptarse la cisterna de purín: como hemos visto, los fabricantes se han puesto las pilas y ofrecen un abanico amplio de soluciones, pero no solo los fabricantes. En muchas zonas, pequeños talleres de maquinaria han optado por diseñar y fabricarse sus propios sistemas y ofrecerlos a los ganaderos y agricultores de sus zonas. Otro tema aquí será si estos equipos “caseros” serán válidos para las homologaciones, itv’s y otros trámites que de momento se desconoce como se van a salvar.

Finamente, recordar que se encuentra vigente el plan RENOVE de maquinaria agrícola 2018 que solo subvenciona equipos de aplicación de purines con el objetivo de suavizar el impacto económico que va a suponer la adaptación a la mayoría de agricultores y ganaderos.

Recuerda que la normativa de aplicación de purines también obliga a llevar el libro de fertilizantes y que con Agroptima lo puedes llevar de la forma más sencilla y práctica que jamás te has imaginado. ¡Pruébalo ya!

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