Ventajas, desventajas y consejos para la fertilización foliar


A mediados del siglo XIX se demostró que las plantas no sólo absorben los nutrientes por medio de las raíces sino que también lo hacen a través de las hojas. Desde entonces, la técnica de fertilización foliar se ha empleado para suministrar componentes a los cultivos, logrando mayores rendimientos y calidad en las cosechas.

Pero conviene saber cómo y cuándo acudir a esta práctica, pues así como ofrece ventajas, su aplicación inadecuada o excesiva también puede generar efectos no deseados.

¿Cómo sé que puedo hacer la fertilización foliar?

Primero que todo, es necesario recordar que los principales nutrientes se absorben de forma natural por la raíz (nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio y azufre) y que los micronutrientes como el boro, hierro, manganeso o zinc, entre otros, son captados a través del follaje.

Por eso, la fertilización foliar debe ser considerada para aportar minerales específicos o corregir a corto plazo las deficiencias nutricionales y no para reemplazar la fertilización tradicional ni descuidar los componentes del suelo. Es un complemento no un sustituto.

La fertilización foliar también es recomendada cuando existen condiciones ambientales o del suelo que limitan la labor de las raíces para absorber los nutrientes.

Por ejemplo, la presencia de plagas en el cultivo, desequilibrio o ausencia de nutrimentos, pH alto o bajo, estrés del terreno, humedad muy alta o baja, enfermedades radiculares, entre otras.

¿Qué ventajas tiene?

Sin duda, la fertilización foliar es reconocida como una técnica eficiente, al combinar la rápida respuesta de los cultivos luego de su aplicación con la calidad de los frutos que proporciona.

La velocidad con la que las hojas absorben los nutrientes es ocho o nueve veces mayor que la absorción del suelo.

Cuando el terreno presenta deficiencias nutricionales, la fertilización foliar corrige rápidamente dicha insuficiencia en el cultivo, ofreciendo además una forma más fácil de controlar su absorción en etapas clave del desarrollo de las cosechas.

¿Y las desventajas?

Es una técnica de solución rápida, pero no se debe abusar de ella ni volverla permanente, pues no reemplaza en su totalidad los requerimientos nutricionales.

Además, si se realiza una aplicación con altas concentraciones de nutrientes podría generar fitotoxicidad: quemaduras en las hojas debido a los restos de sales que quedan tras la evaporación del agua.

Para evitar este riesgo se recomienda hacer una fertilización con menor concentración de nutrientes y mayor frecuencia, pero esto significa más inversión en recursos de tiempo y dinero.

Consejos para su aplicación

Para que se produzca una fertilización foliar lo más efectiva posible es necesario tener en cuenta aspectos como el momento de la aplicación, el tamaño de las gotas y la cantidad.

Se recomienda hacerla a primeras horas de la mañana o al atardecer, cuando los estomas (orificios o poros de las hojas) están abiertos.

Las gotas deben ser de un tamaño pequeño para lograr una buena distribución sobre la superficie de la hoja, pero no tanto como para que el viento las desvíe en el momento de la aplicación.

Además, la cantidad debe ser suficiente para cubrir la mayor parte del follaje, pero sin caer en excesos que ocasionen escurrimientos y desperdicio del fertilizante.

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  1. 1
    Alberto Soto Morales

    Anotaciones muy importantes para quienes deseamos aplicar abonamientos rentables, respetuosos del medio ambiente y los consumidores .

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