Plantar almendros en secano: todo lo que debes saber


Si estás pensando en la posibilidad de plantar almendros en secano, es importante que tengas en cuenta cuáles son las operaciones necesarias para el buen funcionamiento de la explotación. A continuación repasamos las más importantes. 

El almendro es un cultivo muy extendido en la península ibérica desde hace siglos —probablemente introducido por los fenicios— que suele realizarse en secano. Sin embargo, desde hace algunos años, se está asentando la tendencia de plantar almendros en regadío. 

El regdío ofrece atractivas productividades con marcos intensivos o superintensivos; aunque plantar almendros en secano sigue siendo una alternativa viable. Esto es posible gracias a la facilidad que tiene el almendro para adaptarse a la falta de agua. El cultivo en secano ofrece resultados económicos a pesar de las bajas producciones.

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Plantar almendros en secano: antes de plantar

Si te decides a plantar almendros en secano, rentabilizarás tu inversión a partir del quinto año. Las tareas de cultivo no son especialmente caras, por tanto con bajas producciones puedes mantener la rentabilidad. Además, debes saber que, una vez rentabilizada la inversión, todavía le quedarán muchos años de vida útil a tu plantación. 

El almendro es una especie rústica que sobrevive en situaciones difíciles, incluso de sequía. Puede producirse en secanos de 300 mm, aunque la rentabilidad se afianza a partir de los 600 mm. 

Los almendros requieren la labor de las abejas para su polinización, así que es recomendable contar con que los factores ambientales —especialmente los climáticos— de la explotación facilite la vida de las abejas. Debes asegurarte que en las inmediaciones de la finca haya una gran población de abejas.

Antes de plantar, te recomendamos que estudies con detalle las condiciones para plantar almendros en secano para asegurarte de tomar las decisiones adecuadas. Esto es fundamental para evitar futuros problemas. Después, podrás elegir y diseñar la plantación.

Condicionantes del cultivo

  • Suelo: el almendro prefiere un suelo bien drenado. Puede prosperar en una gran variedad de suelos de arcilla arenosa, aunque se recomiendan los suelos más ligeros, fértiles y profundos. Es mejor evitar suelos pesados sin drenar porque bajaría la producción y aumentaría el riesgo de enfermedades por hongos. A pesar de que el pH no es un factor determinante, los expertos recomiendan una pH óptimo para esta rosácea de entre 6’5 y 8.
  • Clima: para prosperar, el almendro requiere de un clima cálido y seco; pero también el frío, lo que lo convierte en un cultivo inviable en climas tropicales. Aun así, los mayores rendimientos se consiguen en lugares con veranos largos y calurosos.
  • Pendiente: lo ideal es nivelar la parcela al mismo tiempo que se prepara el suelo. En las laderas de las parcelas se recomienda aterrazar el terreno siguiendo las curvas de nivel. También puede optarse por caballones y surcos —bien en zigzag, bien horizontales— y colocar el árbol en el sitio de recogida del agua en todos los sistemas. De este modo se aprovecharán mejor las lluvias.
  • Recolección: para determinar el marco y la distancia que vas a dejar entre los árboles, debes establecer el método de recolección. Para utilizar maquinaria agrícola, como los vibradores de paraguas, debes fijarte en que el marco permita el paso de la maquinaria..

Diseño de la plantación

Los condicionantes de tu finca determinarán tu plantación. Una vez que tengas claras las características de la parcela, podrás elegir todos los elementos necesarios para plantar almendros en secano:

¿Qué variedad elegir?

Depende de tu parcela y las condiciones climáticas. Debes asegurarte de elegir una variedad cuya época de floración y maduración encajen bien con el clima. Algunas de las variedades de almendra más comunes son: 

  • Marcona 
  • Largueta 
  • Guara
  • Atocha 
  • Ferrafuel 
  • Garrigues 
  • Cristomorto 
  • Moncayo 

¿Cuál es el mejor portainjertos?

El portainjertos también dependerá de las características de la finca, el clima y la variedad de almendra elegida. Tradicionalmente, el patrón franco, de semilla, es el más extendido para plantar almendros en secano. Al principio, estos patrones eran de almendra amarga y, poco a poco, se han ido sustituyendo por la almendra dulce.

La variedad dulce más empleada en España es Garrigues, que tiene buen vigor y unas raíces de calidad. En la década de los 70 se empiezan a implantar en España los patrones regadío, especialmente el de melocotonero x almendro. El patrón secano es muy resistente a la sequía. Por lo general, el patrón híbrido tiene un mejor comportamiento que el franco y le confiere mayor vigor a la variedad.

¿Cómo determinar el marco de plantación?

Para elegir el marco de plantación se tendrán en cuenta los condicionantes ecológicos edafológicos, el vigor de la variedad y el patrón y la recolección de la producción. Los marcos tradicionales tienen unas dimensiones de 7’5 x 5’5 y 6 x 3’5.

¿Cómo elegir el modo de tutorado, poda de formación y plantación?

Colocar un sistema de tutorado es imprescindible para que tus almendros tengan el tronco lo más recto posible —esto, por ejemplo, facilita la recolección de la cosecha con maquinaria vibradora—. Puedes elegir el material del tutor que más te guste, pero se recomienda uno que no dañe el tronco. El bambú, por ejemplo, se recomienda mucho más que un tutorado de varillas de hierro. Si te decantas por las varillas, lo ideal sería forrarlas con un material más blando para evitar daños en el árbol.

Si has pensado en usar máquinas en la recolección de la cosecha, al podar los árboles para darles forma tendrás que tener prevista la altura del tronco —más o menos en torno a un metro— y el número de ramas principales —4 o 5 es lo recomendable—.

Labores a realizar para plantar almendros en secano

    1. Descompacta el terreno de forma profunda una vez que has eliminado restos de plantaciones previas. El desfonde debe ser profundo —entre 70 y 90 cm— para facilitar el desarrollo de las raíces y la entrada del agua de lluvia.
    2. Abona de fondo con materia orgánica —entre 20 y 40 T de estiércol por hectárea—. Una vez completada la preparación del terreno y el abonado de fondo, entierra y nivela el terreno.
    3. Marca los árboles, señala en el campo la posición de cada uno de ellos según el marco elegido. Después cava y abre los agujeros, cuya profundidad debe alcanzar los 60 cm (no es necesario en plantación por GPS).
    4. Planta los almendros colocando las plantas en el agujero y añadiendo tierra en la base del sistema de raíces.
    5. Atacona y riega abundantemente. Este paso es fundamental para establecer bien el cultivo, debes asegurarte de que se produce el contacto entre la raíz y el suelo.
    6. Coloca el sistema de tutorado.
    7. Protege los árboles con protecciones contra roedores y herbicidas y poda la plantación.

A pesar de que el cultivo del almendro tiende cada vez más a la intensificación, gracias al riego. En terrenos poco fértiles que carecen de agua disponible, el almendro es un cultivo que se adapta muy bien al secano y aporta buenas rentabilidades.

Para tener los costes del cultivo controlados, al día, y poder establecer si es rentable, es necesario controlar las labores realizadas en la explotación hasta que esta entre en producción, así como posteriormente. 

Con Agroptima esta tarea es sencilla, pudiendo hacer todo el control desde tu propio móvil. Podrás evaluar los costes junto a las producciones anuales de cada una de las parcelas con orden de manera que puedas saber exactamente cuándo recuperas la inversión. El fin último es ayudarte a tomar las mejores decisiones en futuras plantaciones y ver los puntos fuertes y débiles de tu explotación.

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2 Comentarios

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  1. Oscar

    Gracias por el artículo, nos ha parecido muy interesante el desarrollo y la explicación sobre la plantación del almendro en secano.

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